agosto 15, 2022
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Historias emblemáticas del libro sagrado de la humanidad

By on septiembre 22, 2019 0 611Views

Desde el inicio del cine hasta finales del siglo XIX, la Biblia les ha brindado inspiración a películas estadounidenses y de otras naciones. Este fue especialmente el caso durante los primeros días del negocio de hacer películas cuando historias bíblicas como La vida y la pasión de Cristo (1903), Adán y Eva (1912), José (1914) y David (1917), fueron adaptadas a la pantalla grande.

La biblia un libro de maravillas y sabiduría

No obstante, pocas historias bíblicas, han capturado más la imaginación de los cineastas y de los espectadores por igual, que el relato de Moisés basado en el Éxodo; y ningún director ha tenido más influencia en darle vida a esa historia que el legendario Cecil B. DeMille.

Después de dirigir 50 películas mudas entre 1914 y 1922, DeMille realizó una competición para darle a sus fans la oportunidad de escoger el tema de su siguiente película. El ganador fue F. C. Nelson de Michigan quien simplemente escribió: «Haga los Diez Mandamientos», junto con esta precaución: «No puede quebrantar los Diez Mandamientos; lo quebrantarán a usted».

Considerada una de las primeras producciones épicas de Hollywood, DeMille recreó el antiguo Egipto sobre algunas dunas de arena 175 millas [281.63 kilómetros] al norte de Los Ángeles. El plató era inmaculado y fastuoso para su época. Tenía cuatro estatuas de cuarenta toneladas de Ramsés II, y fue poblado por 2500 extras y 3000 animales. Según el diario The Telegraph, DeMille les envió una Biblia a todos en el estudio con esta nota:

“Como tengo la intención de filmar prácticamente todo el libro de Éxodo, la Biblia nunca debería estar lejos de ti”.

Después de filmar varias películas más, inspiradas en la Biblia, incluyendo Rey de Reyes y Sansón y Dalila, DeMille decidió volver a hacer Los Diez Mandamientos bajo la insistencia de sus fans:

“El mundo necesita un recordatorio, me dijeron, de la Ley de Dios”, respondió.

En 1956, la historia fue traída de nuevo a la vida, y esta vez en Technicolor y con sonido. Charlton Heston fue seleccionado para hacer de Moisés, y la película fue principalmente filmada en Egipto. Otras estrellas de Hollywood que aparecieron fueron Yul Brynner como Ramsés y Anne Baxter como Nefertari.  DeMille, quien tenía 72 años durante la producción, luchó contra temperaturas de 90 ºF [32.22 ºC] y un ataque cardiaco masivo para lograr terminar la fotografía principal.

En la secuencia de apertura de la película aparece una narración que parafrasea partes de la historia de la creación de la Biblia, y describe la difícil condición de los israelitas como esclavos egipcios. También ilustra algunas de las partes más emblemáticas de la historia, incluyendo el rescate del bebé Moisés en el Nilo (Éxodo 2:1-10), las diez plagas (Éxodo 7-13), cómo se partió el Mar Rojo (Éxodo 14), y la proclamación de los Diez Mandamientos (Éxodo 19-20). Una de las escenas más memorables toma lugar cuando Dios le habla audiblemente a un Moisés exiliado a través de una zarza en llamas y le manda que rescate a los israelitas (Éxodo 3).

Los Diez Mandamientos fue un inmenso éxito de taquilla con $65.5 millones de dólares en ventas de boletos, que todavía la hace una de Las Diez Películas Más Taquilleras de todos los tiempos cuando se ajusta a valor presente el precio de los boletos.  Aunque a menudo era criticado por sus habilidades para hacer cine y famoso por su personalidad altamente excéntrica, DeMille es referente del intento original de dirigir una película innovadora.

«Nuestra intención no era crear una historia —dijo—, sino ser dignos de la historia divinamente inspirada que fue creada hace 3000 años: los cinco libros de Moisés».

Unos 40 años después, el Éxodo fue traído nuevamente a la vida en la galardonada película animada El príncipe de Egipto (1997), y más recientemente fue plasmada en la controversial Éxodo: Dioses y reyes (2014) de Ridley Scott. No obstante, es difícil debatir si esas películas, y otras muchas con temas bíblicos, podrían haber sido posibles sin DeMille a quien Billy Graham una vez se refirió como un «profeta del celuloide».

La vida de Jesús sirve de inspiración para numerosas películas taquilleras

Ningún otro libro ha sido retratado en la pantalla grande más que la Biblia y pocas figuras históricas han sido más representadas en una película que la figura central del Nuevo Testamento: Jesús de Nazaret. La fascinación de Hollywood con Jesús se remonta al comienzo del cine y las películas silentes como Passion Play [El drama de la Pasión] (1903), From The Manger To The Cross [Del pesebre a la cruz] (1912) e Intolerance [Intolerancia] (1916).

Fue el legendario director Cecil B. DeMille quien realizó el primer recuento épico de la vida de Jesús con Rey de reyes (1927). Cada mañana durante la producción, DeMille pasaba horas recordándoles la importante obra que estaban haciendo y luego los dirigía en oración con el Padre Nuestro (Mateo 6:9-13). Continuó describiendo la filmación de la crucifixión como «el momento más importante de mi vida» y de antemano de imploró al reparto que nuevamente orara mientras consideraban su responsabilidad moral mientras representaban estas escenas emblemáticas.

La siguiente película importante en retratar a Jesús fue La historia más grande jamás contada (1965), que a diferencia de la versión de DeMille, cubre toda la vida de Jesús. Lo que siguió fue un trío de retratos contemporáneos que incluyen a Godspell (1973), Jesucristo Superestrella (1973) y La vida de Brian de Monty Python (1979).

Todo eso cambió con la película Jesús (1979), a la que comúnmente se le llama «La película de Jesús». A medida que las películas se iban modernizando a un ritmo acelerado, esta se convirtió en el estándar para retratar con precisión los cuatro evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan) contra el que futuras películas acerca de Jesús serían comparadas.

Pasarían otros 14 años antes de que la vida de Jesús nuevamente se volviera un tema popular en Hollywood. The Gospel of John [El evangelio de Juan] (2003) fue seguida rápidamente por el éxito de taquilla La pasión de Cristo (2004), que se hizo famosa debido al papel de Mel Gibson como director y la impresionante representación que realizó Jim Caviezel de Jesús durante sus días finales.

«El papel de Jesús fue la empresa más difícil que jamás he realizado —le dijo Caviezel a la publicación polaca wPolityce—. No hay nada más glorioso, y que al mismo tiempo que te haga sentir más humilde que este papel. Nada me podría enseñar humildad en una mejor manera».

A lo largo del camino, también han existido películas basadas en la época en la que vivió Jesús como Ben Hur (cinco versiones diferentes entre 1925 y 2016) y El manto sagrado (1953). Todavía más recientemente, Hollywood ha hecho un esfuerzo concertado para recontar varias partes de la historia de Jesús en múltiples ocasiones con ofertas de estudios como Jesús, el nacimiento (2006), Last Days in the Desert [Los últimos días en el desierto] (2015) y La resurrección de Cristo (2016).

Las películas que narran toda la historia de Jesús —de su nacimiento a su resurrección— han sido menos comunes. Eso terminó, no obstante, cuando Mark Burnett y su esposa, Roma Downey, adaptaron su miniserie épica para la televisión La Biblia en el largometraje Hijo de Dios (2014).

«En cincuenta años, no se había visto toda su vida en la pantalla grande desde La historia más grande jamás contada —dijo Downey antes del estreno de la película—. Así que pensamos que esta era la oportunidad para traer a Jesús a la pantalla grande para toda una nueva generación».

Con mucho de su contenido inspirado en el Evangelio de Juan, la película se convirtió en un éxito de taquilla internacional al recaudar $81 millones de dólares. La secuencia inicial retrata al apóstol Juan (y a uno de los discípulos de Jesús) en el exilio mientras presenta el contexto de la historia de la que fue testigo.

«En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba con Dios en el principio» (Juan 1:1-2, NVI).

Película clásica biográfica con el tema de las Olimpiadas obtiene inspiración de la Biblia

En la película ganadora del Óscar, Carros de fuego (1981), la verdadera historia de Eric Liddell cobra vida y hace un impacto perdurable en los espectadores de todo el mundo. El legendario corredor y misionero escocés, se hizo famoso por dejar pasar la oportunidad de competir en la carrera de los 100 metros en las Olimpiadas de 1924 debido a su estricta adherencia a su interpretación del mandamiento de Éxodo 20:8-11 de guardar el día de reposo.

Esa fue solo una de las muchas maneras en las que la Biblia estuvo presente en la película. En una conversación con su padre, Liddell parafrasea Lucas 17:21 y Jeremías 29:13 al explicar su estilo de correr. Más tarde en la película, Liddell predica un mensaje sobre el día en que fue retirado de su prueba de los 100 metros. Su texto de Isaías 40 concluye con este pasaje emblemático:

«Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán» (Isaías 40:30-31, RVR 1960).

Justo antes de competir en la carrera de 400 metros, un oponente estadounidense le entrega a Liddell una hoja de papel con una nota bíblica de aliento:

«Yo honraré a los que me honran» (1 Samuel 2:30, RVR 1960).

Llevando el papel en la mano, Liddell ganó la medalla de oro en tiempo récord mundial y también ganó la medalla de bronce en la carrera de 200 metros.

Mientras que el diálogo de la película está adornado con analogías y versículos bíblicos acerca de correr (p. ej. 1 Corintios 9:24; Hebreos 12:1-2; 2 Timoteo 4:7, etc.) el título mismo se deriva de la historia de un profeta llamado Elías que fue llevado al cielo en un «carro de fuego» tirado por caballos (2 Reyes 2:11). La frase aparece al final de la película mientras un coro canta «Jerusalén», una canción inspirada por el poema de William Blake «And did those feet in ancient time» [¿Fueron esos pies en tiempos antiguos?].

Tráiganme mi arco de oro refulgente;

Tráiganme mis saetas de deseo;

Tráiganme mi Lanza: ¡O nubes abran paso!

¡Tráiganme mi Carro de fuego!

Denzel Washington lleva el amor por la Biblia a la pantalla grande

Siendo uno de los principales actores consumados de Hollywood, Denzel Washington ha obtenido una significativa cantidad de favor con los ejecutivos, directores y escritores cinematográficos por igual. Washington con frecuencia ha usado ese favor para abrazar (y algunas veces dar forma) a guiones que incluyen temas bíblicos y citas bíblicas.

Uno de los primeros ejemplos se puede encontrar en Huracán Carter (1999) en la que Washington representa a un boxeador de la vida real llamado Rubin Carter quien es apresado 20 años bajo una condena de triple asesinato. En una escena con un personaje llamado Lesra, quien ayudó a Carter a obtener su libertad, explica lo que significa sus nombres y utiliza versículos bíblicos para contextualizarlos. Lesra es el acortamiento de Lázaro («el que ha resucitado de los muertos»), lo cual lleva a Carter a citar Juan 11:43-44. Rubin significa «he aquí un hijo», lo que lo hace invocar la historia de Jacob y Lea, y la celebración de su hijo primogénito, Rubén, en Génesis 29:32.

Luego, en la película Hombre en llamas (2004), Washington representa a un guardaespaldas alcohólico llamado John Creasy quien es contratado para proteger a la hija de un acaudalado empresario mexicano. En una escena con la madre superiora de la escuela católica de la niña, el personaje de Washington (quien irónicamente entra en una violenta misión de venganza más tarde en la película) cita Romanos 12:21:

«No seas vencido por el mal, sino vence el mal con el bien».

No obstante, fue en el filme postapocalíptico El libro de los secretos (2010)), que la Biblia hace más que un cameo ocasional. En ella, Washington hace el papel de Eli (un ciego cuyo nombre le rinde homenaje al sacerdote y juez de 1 Samuel) cuya responsabilidad es proteger la única copia que queda de la Biblia en la versión King James, 30 años después de una guerra global devastadora. Eli enfrenta a un hombre poderoso llamado Carnegie quien busca arrancarle la Biblia y usarla para controlar a la gente.

Hay muchos momentos dramáticos y una gran cantidad de secuencias de pelea. En una escena en particular, Eli cita Génesis 3:17-19 antes de vencer a un grupo de hombres armados en una riña en un bar. Más tarde cita Salmos 23 a una joven mujer llamada Solara (Mila Kunis) quien lo acompaña en su angustiante viaje. Luego, hacia el final de la película, mientras dicta lo que resulta ser la versión Braille de la Biblia, Eli comienza por el principio con Génesis 1:1-3. Finalmente, en el epílogo, cita un versículo apropiado del Nuevo Testamento:

«He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe» (2 Timoteo 4:7).

En una entrevista con ChristianCinema.com, el guionista Gary Whitta explicó que Washington trajo su conocimiento bíblico al proceso de escribir el guion.

«Pasé mucho tiempo escudriñando la Biblia para encontrar pasajes que Eli pudiera citar en los momentos apropiados —dijo—. Denzel encontró bastantes también porque él es cristiano. Llegaba a las reuniones de guion con el guion en una mano y la Biblia en la otra. Él encontró todos estos paralelismos, y tenía notas Post-it™ por todos lados porque había estado despierto toda la noche encontrando estas cosas».

No debería ser una sorpresa que Washington le dé la bienvenida a diálogos bíblicos en sus papeles. Ha expresado su admiración por la Biblia en numerosas entrevistas incluyendo un artículo de GQ donde reveló que la lee todos los días.

«Empecé, no sé hace cuántos años, a simplemente leer la Biblia de tapa a tapa —le dijo Washington a Beliefnet—. Inicio con el Nuevo Testamento y luego regreso al Antiguo Testamento, y de vuelta al Nuevo Testamento… Así que, así es como empiezo mi día cada mañana».

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