septiembre 25, 2021
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El Vendedor Inmigrante ¿Me voy o me quedo?

By on junio 29, 2019 0 313Views

Los últimos 5 años antes de venirme a Estados Unidos, me dediqué a motivar a los venezolanos a quedarse en el país, ante una diáspora inevitable. Sentía que la única manera de construir el hogar que todos queremos requería nuestra presencia física. En esos años, recorrí con mis conferencias, cursos y asesorías cada rincón de Venezuela que tuviese cabida para emprender, profesionalizar y vender.

No sé exactamente de dónde viene mi fuerte conexión con el tricolor. Creo que se origina en los viajes a Cantaura, la tierra que vio nacer a mis padres. En esa travesía que emprendíamos en mi infancia, por lo menos una vez cada dos meses desde Caracas, se escuchaba música llanera, se comía cachapa en la carretera y se disfrutaba de unos paisajes espectaculares.

El vendedor inmigrante

Si te vas…

Ese mismo amor por mi país me puso contra la espada y la pared, una vez que se me presentó la oportunidad de darle expansión a mi carrera como conferencista, aquí en el país de las ventas. Fue una decisión difícil, pero la asumí con compromiso y responsabilidad. Si estás viviendo una situación como la que yo viví, te invito a seguir al pie de la letra estas recomendaciones que te pueden hacer menos traumática tu llegada al nuevo país:

1. Encuentra tu porqué:

Va a llegar un momento cuando estés en tu nuevo país que por qué va a ser único que podrá detener el torrente acuífero de tus ojos. Cuando no se tiene claro, es muy fácil desmotivarse y pensar en volver aún sin haber comenzado.

2. No te lleves la maleta de problemas:

Lo que más pesa del equipaje son los problemas, restricciones y limitaciones que uno mismo se ha impuesto. Hay gente que viviendo en una de las ciudades más seguras del mundo, sigue sintiendo la misma inseguridad como si estuviese en el barrio más peligroso de Caracas.

3. Dile que te hablen con la verdad:

Generalmente uno escoge el nuevo país donde quiere vivir basado en las experiencias de familiares, amigos y personas allegadas. Pídeles que te hablan con sinceridad. No te dejes llevar por sus redes sociales. Ellas generalmente son el reflejo de la vida que se quiere tener, pero no se tiene.

En definitiva, tienes que tener claro que cuando migras cambias unos problemas por otros. El nuevo lugar que se convertirá en tu nuevo hogar, está lleno de nuevos desafíos y circunstancias para las que toca prepararse.

Ahora cuando veo a mi país desde afuera, sigo motivando a los venezolanos a dar lo mejor de sí para construir ese país que todos queremos, estemos dentro o fuera de las fronteras venezolanas. Como verás mi trabajo se expandió, pero para lograr esto, mi mente fue la primera que se tuvo que expandir. Porque desde Venezuela iba a ser muy difícil que ayudará a los que están en el exterior, si yo no vivía esa experiencia como migrante.

Con esto no te estoy diciendo que no extraño a mi país, por el contrario, ser inmigrante implica comenzar de nuevo y es allí, cuando más se extraña lo que se dejó atrás. Y aunque estaré próximamente por allá, no sé sí ahora pueda dejar atrás lo que he construido aquí.

¿Y tu? ¿te vas o te quedas?

Por: Luis Cones

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