abril 17, 2021
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Paciencia para estar enteramente limpios para la plenitud

By on septiembre 22, 2019 0 219Views

Paciencia, es tener esperanza en tiempos donde otros no la pueden ver, es esperar el tiempo de los frutos; los nogales se tardan de cuatro a cinco años en dar nueces. Nosotros, los hijos de Dios, no damos nueces; el fruto de nuestra vida es Cristo y estamos seguros que Cristo vale muchísimo más que una nuez. Si el fruto es Cristo, ¿cuánto se llevará para que se vea en nosotros? ¡Requiere paciencia!

Necesitamos tener paciencia para que en las diferentes áreas de nuestra vida, las virtudes y dimensiones de Cristo sean manifestadas.

Paciencia y Vestirnos de amor

Por último, Pablo dice, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto. Amor y odio son diferentes. Nunca salgas de tu casa desnudo de amor, vas a fracasar. Vístete de amor, porque eso va a cambiar la forma como percibes la vida, como percibes a tu esposa y a tu familia. Yo amo a mi esposa, a mis hijos, a mis amigos, a la gente que trabaja conmigo; y eso es una decisión.

Decidir vestirse con el vínculo perfecto del amor, nos hace ver la vida con sentido, con esperanza, con alegría. Existen personas amargadas que no confían en absolutamente nadie, que todo les parece mal, que nunca tienen una buena perspectiva, no se aman ni siquiera a ellos mismos. Amemos primeramente a Dios quien es la fuente de amor, pues Él es amor, amémonos a nosotros porque Dios nos ama, y después podremos amar a los demás.

¿Cuál será el resultado?

Que aprenderemos a soportarnos y perdonarnos entre nosotros, sin importar las asperezas que existan; pues Cristo nos perdonó primero. Si Dios por medio de su Hijo nos perdonó todo lo que hicimos, como no poder caminar vestidos del nuevo hombre, ver la vida con optimismo, vestidos de amor, de Cristo, renovados en nuestras vestimentas; ya no mal olientes o con vestiduras rotas, sino entendiendo que Dios nuestro Padre, nos entregó los mejores vestidos que Él tenía. Nos dio a su Hijo Jesucristo con el fin de que ahora caminemos vestidos de Él, para que podamos ser vistos de una manera diferente.

Dejar de lado lo que todavía arrastramos, es una decisión para que podamos caminar el resto de nuestra vida, vestidos con las características de Dios. Ya no queremos caminar con la vieja vestidura, no queremos calcetines apestosos, en referencia a esas áreas de Adán que han permanecido, las cuales no nos hemos querido quitar, aun cuando Dios nos ha dado un vestido completo. Dejemos de caminar con parches y caminemos en toda la plenitud que Dios nos ha dado, en toda la vida que nos ha sido entregada, en todo lo que Cristo nos ofrece; para que podamos vivir una vida conforme al propósito de aquel que nos creó.

Selección: Juan Colmenares

También puede escuchar el sermón completo en Vimeo o en Youtube

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